¿QUIENES SOMOS?

Somos una Escuela Católica Salesiana, pública de gestión privada, ofrecemos como propuesta educativa los niveles Inicial (Sala de 4 y 5), Primario y Secundario.

Nuestra identidad se apoya en la convicción de que la educación es un proceso de construcción y transformación de la cultura, entendida como una manera de vivir y habitar el mundo, de relacionarse con la naturaleza, con los demás y con Dios, es decir, una visión trascendente del hombre.

Nuestra misión

Formamos niños y jóvenes de manera integral, colocándolos en el centro del proceso educativo, para que sean protagonistas de su vida, creadores, críticos y capaces de transformar la sociedad desde los valores del Evangelio, al servicio del bien común.

El perfil del estudiante Don Bosco

Queremos acompañar a cada niño y joven en un camino de crecimiento que le permita:

  • Aprender a aprender, a conocer, a descubrir, a hacer, a convivir, a valorar y a ser.
  • Desarrollar su autoestima y alegría de vivir, aceptando su corporeidad como camino de encuentro con los demás.
  • Cultivar una mirada crítica, enriquecida con los saberes y competencias necesarias para transformar la realidad social en una más justa y solidaria.
  • Crecer en libertad y de manera responsable, con iniciativa y creatividad, buscando soluciones a los problemas, desafíos y conflictos; tomando decisiones coherentes y construyendo vínculos basados en la amistad, la lealtad y la entrega desinteresada.
  • Integrarse al mundo del trabajo y continuar aprendiendo toda la vida, con responsabilidad, flexibilidad y compromiso ciudadano.
  • Ser serviciales, trabajadores y solidarios, sensibles a las necesidades de los otros, comprometidos con la justicia, la paz, que asuma la cultura de la vida, respetando y trasformando la naturaleza, cuidándola como patrimonio de las futuras generaciones.
  • Abrirse al crecimiento espiritual, viviendo los valores evangélicos, que se deja guiar por el Espíritu, vive su fe con compromiso y sentido de pertenencia a la Iglesia, y reconoce a María como madre y compañera de camino.

 En el espíritu de Don Bosco, educamos desde el acompañamiento, la cercanía y la confianza, para que cada niño y joven crezca como buen cristiano y honesto ciudadano.